“Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto;
 
Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro a llorar allí.
 
Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió, y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve. Jesús lloró.
 
Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima.”
‭‭S.Juan‬ ‭11
Jesús lloró..
Juan 11:35
desatadle y dejadle ir… Jn. 11:44
El llorar es de humanos, las personas lloramos de alegría, de felicidad, pero también de tristeza, de abatimiento, de soledad, de frustración. Es el sentimiento que el diseño celestial incorporó en nuestras personas para expresarnos, para liberarnos o para denotar lo que hay dentro de nosotros mismos, rutas de escape.
 
Ahora que leo y medito este pasaje pienso en circunstancias cuando las personas lloramos, pienso entonces en la esposa que está en la sala de urgencias del hospital que está siendo avisada que su esposo ha partido, pienso cuando el doctor moviendo la cabeza en su consultorio frente a nosotros diciendo que algo hay en los exámenes que no le gusta.
 
Que tal cuando nos avisan del Área de Personal que hay recorte y que lo sienten mucho pero que no hay mas lugar para nosotros. Pasos largos camino a casa pensando qué llevaremos esa tarde a la casa y qué diremos a nuestra familia?.
 
También pienso en las tardes que regresas a casa después de tocar muchas puertas buscando empleo y ésta parece que nunca se abrirá y tus bolsillos seguirán secos.
 
También cuando la aridez laboral nos consumen y por mas esfuerzos que hacemos nada más no se concretan nuestras ventas, o nuestra quincena cada vez se achica mas, y las necesidades de la familia pareciera que van en sentido opuesto aumentando día con día.
 
Si amigos, llorar es de humanos, basta con revisar las noticias para saber que en este mundo sobra la calamidad y parece que Dios no sabe o está ocupado en otras cosas mas importantes como para ver nuestra calamidad, y aún hay quien le reclama el por qué no hace nada.
 
Pero, cuando leo que frente al dolor de sus amigos por su hermano muerto El también lloró, todo cambia. Cuando veo que El siente el dolor humano, recuerdo el pasaje de Hebreos y sé que cuando Dios dice que no tenemos un sumo sacerdote que no se compadezca (He4:15).
 
“Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.”
‭‭Hebreos‬ ‭4:15.
 
Las cosas cambian. Nada hay mas consolador que sintamos a alguien cerca, que nos entienda, que sepa qué sentimos. y ese, es Jesús.
 
Al llorar frente a la tumba de Lázaro lo veo tan humano y al ver caminar a Lázaro no puedo dejar de ver su divinidad. Y esta es la dualidad en nuestro Señor, completamente Dios, completamente humano.
 
Sea por tristeza, sea por depresión o desesperación, sea por lo que fuere cualquier sentimiento por doloroso que sea, ninguno escapa a la contemplación de Jesús, y Él quiere que sepamos que se compadece y lo siente, así que no temas y dile a los que te rodean, no teman, Él conoce y siente.
 
Él sabe tu dolor o el de los que te rodean, sabe cuánto duele, y lo usa para mostrar su gloria en nuestras vidas.
 
Pero Nuestro Señor sabía que las hermanas y amigos de Lázaro estarían reconfortadas por lo que, milagrosamente da la orden a Lázaro de resucitar y pide a los que estaban allí que lo desatasen, tal vez Dios quiera enviar a decir que tú necesitas escuchar tu nombre y ser desatado para el conforte de los que te rodean.
 
No sería bueno escuchar nuestro nombre y escuchar la orden de que nos desaten, nos dejen ir y seamos libres?
 
Así dijo Jesús que hicieran con Lázaro, así puede decir de ti hoy para confort de los que te rodean mientras tú eres desatado y libre.
 
 
 
 
¿Te gustaría?
 
“Desatadle y dejadle ir…”
Jn 11:44
 
AT

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