Las mujeres y Jesús

Lucas 8:1-3
La participación de las mujeres en la sociedad palestina del NT era particularmente nula, en la sociedad judía de la época.
Mateo 10:1-4
[2] Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; [3] Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, [4] Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que también le entregó.
 
Así vemos en este pasaje que Jesús siempre andaba con sus discípulos y Mateo nos detalla parte del ministerio, sin embargo vemos en Marcos 8:1-3 que la Biblia nos añade un grupo alrededor del maestro: las mujeres.
 
[2] y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios.
 
El nombre Magdalena probablemente indica que ella venía de Magdala, una ciudad en la costa suroeste del Mar de Galilea. Después de que Jesús expulsó siete demonios de ella, se convirtió en una de sus seguidoras.
 
María Magdalena fue testigo de la mayoría de los acontecimientos que rodearon la crucifixión. Estuvo presente en el juicio de Jesús; oyó a Pilato pronunciar la sentencia de muerte; y vio a Jesús golpeado y humillado por la multitud.
 
Ella era una de las mujeres que estaba parada cerca de Jesús durante la crucifixión para intentar consolarlo, enseguida iremos a este momento para observarlo con detenimiento.
 
El testigo más temprano de la resurrección de Jesús fue ella y le es enviada por Jesús para decirles a los demás (Juan 20:11-18) el milagro de la resurrección, notamos pues que María Magdalena se levantó temprano para ir a terminar la mortaja de su maestro y fue con varias mujeres.
 
Juan 20:11
 
[11] Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro.
 
Por qué lloraba Maria Magdalena? Simple, los crucificados en su mayoría eran delincuentes y la justicia romana después de constatar la muerte del condenado los aventaban fuera de Jerusalén  en el lugar donde estaba quemándose la basura y allí terminaban con sus cuerpos.
 
Qué tristeza estaría experimentando María de saber que el cuerpo de su maestro probablemente estaría corriendo la misma suerte.
 
Juan 20:13
 
[13] Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.
 
Notas  el dejo de Maria? El desconsuelo? Aquí es donde viene la gran respuesta, buscas a tu maestro? El no está ha resucitado.
 
Juan 20:18 [18] Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.
 
Así que, cuando las buenas nuevas de la resurrección le llegaron ella salió apresurada a dar aviso al resto del grupo. Aunque esta es la última mención de ella en la Biblia, probablemente estuvo entre las mujeres que se reunieron con los apóstoles a esperar la venida prometida del Espíritu Santo (Hechos 1:14).
 
Notemos esto en la Palabra:
 
Hechos 1:14
 
[14] Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
 
Notas el …con las mujeres? Veamos cómo en su ministerio hubo mujeres alrededor del grupo del joven maestro:
 
Lucas 8:3
 
[3] Juana, mujer de Chuza intendente de Herodes, y Susana, y otras muchas que le servían de sus bienes.
 
 
 
 
Qué hacían ellas? Juana seguramente tenía una casa y cómo ama de casa y esposa del intendente del rey, ella cuidaba de su casa, su marido y del ministerio con Jesús.
 
Esas “otras mujeres” dice que le servían de “sus bienes”, es decir, eran las que ofrendaban para mantener el grupo.
 
Lucas 24:10
 
[10] Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles.
Ahora después de que Maria supo de la resurrección vino acompañada de más mujeres, que por cierto, se habían levantado con Maria para acompañarla y comprar previamente más aceite y especias para preparar y completar el cuerpo del maestro.
 
Qué busca a Dios al permitir tal acercamiento de las mujeres en su propio ministerio?
 
Jesús buscaba su reivindicación, buscaba restituir la dignidad que en ese momento estaba muy alejada de la vida cotidiana de las mujeres y con el maestro las mujeres podían ver cómo era el cambio con Jesús, de ser relegadas en una sociedad de hombres puesto que una mujer era una persona de segunda categoría, considerada sólo al nivel de una bestia de carga cuyo plan de vida era sólo para procrear y servirle al marido, valor que actualmente varios tipos de sociedad le siguen dando a la mujer y a los niños también.
 
Veamos a las mujeres en la Pasión:
Lucas 23:27-28
 
[27] Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él. [28] Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos.
Hay dos grupos que le siguen de lejos en el camino de la Vía dolorosa, acompañando a Jesús  de lejos y llorando, note que Jesús se dirige no a la multitud sino a ellas precisamente. Por qué?
Mateo 27:55-56
 
[55] Estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido a Jesús desde Galilea, sirviéndole, [56] entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.
Y las mujeres allí estaban, y este pasaje nos dice “sirviéndole”, era tal el amor y la pasión que ellas tenían por el ministerio de este joven que no dudaron de su servicio hacia El.
 
Así observaban cómo Jesús les devolvía esa dignidad olvidada hacia ellas. Por eso cuando el maestro había entregado el espíritu, las mujeres estaban al pendiente de donde descansarían su cuerpo.
 
Marcos 15:47
[47] Y María Magdalena y María madre de José miraban dónde lo ponían, de cual José? Sí, de Jose de Arimatea, así vemos que María Magdalena era una mujer mayor que podría fácilmente ser la madre del maestro, y ella y la madre de José, que era noble y miembro del concilio, y que secretamente (es decir, moviendo sus conexiones) pidió el cuerpo de Jesús a Pilatos, asunto que fue concedido.
 
Qué interesante descubrir la falacia simple de quien quiere pervertir la vida de María Magdalena haciéndonos pensar en una mujer que pudo llegar a ser la esposa del maestro, nada más falto a la realidad que esto, por favor, podría haber sido su madre.
 
Sigamos en nuestros relatos viendo la participación activa de las mujeres: el día de domingo ellas fueron a comprar:
(Marcos 16:1-3).
 
Vrs. 1] Cuando pasó el día de reposo, María Magdalena, María la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungirle. [2] Y muy de mañana, el primer día de la semana, vinieron al sepulcro, ya salido el sol. [3] Pero decían entre sí: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro?
Comprar especias? Notemos en:
 
Juan  19:39
 
39] También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras, el equivalente a 34 kilos; semejante acción era destinada a la sepultura de reyes, tal como cuando nació recibió ofrenda de reyes, mirra, incienso, etc. Así cuando muere recibe de humanos el reconocimiento y trato de rey.
Ahora, lo que nos ocupa es ver a las mujeres y su intención de antes de llegar al sepulcro hacen parada en el mercado para comprar más especias. Por qué, solo puedo distinguir el amor derramado en su servicio a su maestro; Porque ese era el amor de ellas y aquí podemos ver como la gracia y misericordia fue para ellas pues a María Magdalena y a las mujeres se les concedió el privilegio de ser testigos de la resurrección, porque el amor de esas mujeres era grande por el maestro.
 
Por qué Jesùs estaba con su ministerio, dando dignidad a la mujer? No su justicia, esa la recibieron de la primera mujer en el mundo, Eva cuando en Génesis 3:16
 
[16] A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
La consecuencia para Eva y por consiguiente a todo el género femenino ( en otra ocasión hablaremos de nosotros los hombres), Dios les dio su justicia, remitámonos a Ro. 3 y Ro. 6 porque la paga del pecado es la muerte. Así la justicia de Dios las alcanzaba también.
 
Sin embargo, leemos en Gen. 3 no solo el dolor acompañaría a sus alumbramientos sino, que el enseñoreamiento de los hombres y el deseo será para el marido.
 
Sé que estas palabras son duras sobretodo en esta sociedad donde la mujer lucha por tratos igualitarios y permítanme mujeres que leen esto, que al final sabrán el por qué digo esto. Paciencia por favor, estamos cerca.
 
Así, las mujeres en esta sociedad machista fueron relegadas como ya dije letras arriba, como personas de segunda clase y esto choca con el ministerio del maestro.
 
Aquí la luz disipa la oscuridad y le otorga a la mujer dignidad y Jesús se empeñó en hacerlo  saber. Jesús sabía que la mujer en su posición ante Dios tenía justicia, ahora necesitaba gracia y misericordia.
 
Así el maestro devolvió a la mujer la dignidad perdida en la caída y ahora, dice Jesús, mujer no te debes sentir relegada, pisoteada, manchada, ofendida, no puedes vivir infravalorada, no más.
 
Porque si alguien dignifica a la mujer, fue Jesús, por eso permitió y alentó el servicio femenil, por el deseo suyo de darles gracia y misericordia en un mundo hostil.
 
DTB
 
AT

Pin It on Pinterest

Share This